Cuánto silencio, así de repente

¿Cuánto tiempo hace que no me paso por aquí? Pues bastante, creo que hace más de un mes que no publico.

Estoy demasiado ocupado y esa es la razón por la que he dejado un poco de lado el blog, pero no hay que preocuparse. Dentro de poco escribiré más periódicamente, espero que me perdonéis. Os voy a dejar aquí una reflexión que hice el otro día, no es gran cosa, pero me parece una reflexión necesaria.

¿Qué puede ofender y qué no? Estamos en una sociedad a la que le gusta atacarse. Una sociedad a la que le encanta tirar piedras contra ella misma. Hoy en día creemos en tantas tonterías, nos creemos tantas patrañas que hasta estamos convencidos de que cuando un padre, le da una pequeña colleja a un hijo, somos capaces de denunciar al padre por abuso a un menor. ¿Qué clase de problema mental tenemos?

Hoy en día, todo está mirado con lupa. Creo España está en decadencia, sí, así es, porque mientras unos dicen que hay que acabar con la corrupción, esos unos son los que quieren con ansias sentarse en el congreso para chupar del frasco y… ¿Por qué no? Llevarse unos cuantos millones. Sobre todo, me parece muy hipócrita que siendo el defensor del pueblo, solo quiera poder.

En fin, que en España todo vale, incluso, utilizar mal la lengua española. Porque ahora todo es machista, porque ahora, dejar pasar a una mujer antes cuando cruzas el umbral de la puerta, es machista, porque ahora utilizar «chicos» en vez de «chicos y chicas» es machista. Señores políticos, señores del pueblo, la RAE así lo dice y perdónenme, pero «chicos y chicas» está mal dicho.

Otra de las cosas que me repatalea es el tema religión, me da igual cuál sea. Pero aquí en España tenemos la tendencia a criticar fuertemente la religión cristiana, pero las demás religiones son maravillosas. Es más, he llegado a escuchar que quien cree en Dios no es inteligente. ¿De dónde sacamos eso? Por qué tenemos esa insana manía de criticar lo que no sabemos, ¿Acaso creer en Dios te hace más tonto? Pero claro, si yo ahora mismo digo que la persona que cree en Al-lāh es un ignorante, no vivo para contarlo.

En fin… Spain is different

Fernando Trueba y su reina de España

¿Cómo empezar esto? No sé ni cómo hacerlo, pues pensando en cómo empezar, se me ha venido a la cabeza un insulto tan grande como el continente americano y sin ningún tipo de arrepentimiento, pero, hubo una persona una vez, que me dijo que, en una discusión, debate u opinión, en el momento que alguien insultaba perdía toda la razón. Puesto que yo creo que en este tema tengo toda la razón del mundo, al igual que muchos españoles, quitando evidentemente a todos aquellos que se sienten más venezolanos que españoles, evidentemente no quiero excluir a nadie, simplemente digo algo que por mucho que duela, es verdad. Y… parafraseando una frase de la película V de Vendetta; la verdad es que en este país algo va muy mal ¿No?

Hoy quiero hablar de una película, pero no vengo a hacer una crítica, en primer lugar, porque todavía no ha salido, en segundo lugar, porque viene cargada de una polémica que me ha hecho odiar al director y en tercer y último lugar, porque no la pienso ver (al menos legalmente). Una película que lleva un nombre muy patrio y un director no tan patrio, muy maleducado y sobre todo desagradecido. ¡Que conste en acta! Muchos podéis considerar «maleducado» o «desagradecido» un insulto (sobre todo aquellos que soléis sacar punta a todo, casualmente siempre sois los mismos), son adjetivos calificativos. Al igual que digo que Anne Hattaway es guapa y buena actriz, digo que Fernando Trueba es maleducado y desagradecido. Una vez aclarado, creo que ya he dado las pistas necesarias para saber de qué voy a hablar.

¿La película? La reina de España. Una película de Fernando Trueba y que promete ser una gran película. Me pregunto si el director de esta película habrá dado su opinión personal y habrá dejado nuestro país a la altura que él quiere. No lo sé, pero me parece indignante la situación. Una persona que recibe un premio por su labor al cine patrio, pero que en su discurso alega a que no se ha sentido español ni por cinco minutos. Mis preguntas son entonces, Fernando Trueba: Si usted no se ha sentido español ni cinco minutos en toda su vida, si cuando hay una competición deportiva siempre va con el contrario a España ¿Cómo es usted tan hipócrita de aceptar un dinero que le da el Estado Español para que usted siga haciendo cine para un país llamado España? ¿Cómo es usted tan hipócrita de financiar su película con dinero de todos los habitantes de un país con el que usted no se siente identificado? Haré una pregunta más ¿Cómo es usted tan hipócrita de considerarse «comunista» cuando está utilizando el dinero de todos los españoles para su propio beneficio, no debería repartir ese dinero con los más desfavorecidos para que exista una sociedad digna y justa? Si algún día me puede usted responder a estas preguntas sin mentir, le estaré eternamente agradecido.

Hoy me ha parecido correcto ir directo al grano. Creo que este país cada día cae más bajo, creo que este país tiene un problema muy grande, y es que, nos gusta cavar nuestra propia tumba y en vez de estudiar historia damos dinero a personas que poco a poco, quieren cargarse el país. Os diré un pequeño secreto, con gente como esta, poco a poco y sin hacer ruido, esto se va la mierda. Puede que finalmente este hombre gane un Goya (para aquel que no lo sepa, el galardón que se da al cine español), si esta persona recibe un Goya, ¿Volverá a pronunciar su incendiario discurso?

No me gustaría que este hombre estuviera nominado. Incluso, no me gustaría que esta película triunfara, dado que, si triunfa, veré que este país está decidido a caer más bajo de lo que ya ha caído. En realidad, me encantaría ver como la película se hunde. Cómo las salas de cine se quedan vacías y que el director del filme se coma con patatas sus palabras de aquel fatídico día que recogió el dinero que le dieron los españoles y que él robó con sus sucias palabras. Vuelvo a aclarar por si no lo habéis entendido bien, sucias palabras no es insulto, es un adjetivo calificativo, por si no os queda claro.

Mucho me temo que esta película será un pelotazo y que este hombre, considerándose comunista se hará de oro tal y como lo hacen otros tantos que se declaran revolucionarios fanáticos de la Oz y el Martillo pero viven en un grandioso chalet en la Moraleja. Si, un ejemplo de vida equilibrada y justa con los más pobres que viven en el soportal de la plaza mayor de Madrid, expuestos al frío del invierno y las inclemencias del tiempo en España, sí, un ejemplo a seguir. Mientras tanto, personajes como este, que no se consideran españoles pero que siguen chupando del frasco como si lo fueran, se lucran de la inocencia de un pueblo que se cree todas sus mentiras, en fin. Seguro que todos estos que apoyan el gobierno de Maduro y Fidel Castro en Venezuela y Cuba van a ver la película de su amigo el antiespañol.

Hemos de apoyar la cultura española. Para mi esta película no es cultura española. Al menos, este hombre podría haber sido decente. Podría haber rechazado el premio y quedar bien, siendo antiespañol, pero desvinculándose de la financiación y premios que el estado le da por su cine, que, hasta ese día, yo consideraba cine español. Querido Trueba, le invito a que, si no le gusta este país, estoy seguro que en Francia le acogen con los brazos abiertos, pero eso sí, no se te ocurra decir que en las guerras vas a favor del enemigo o que en las competiciones deportivas vas en contra de su país, porque allí no son como somos en este circo llamado España, allí directamente «te muelen a palos». Sinceramente señor Trueba, no le deseo ningún mal. Solo espero que su película sea la menos taquillera del cine español y que, por supuesto, sea la peor película de su carrera. Lo que a mí me hace alucinar es lo antiespañol y comunista que usted se considera y luego dirige usted una película que lleva por título La reina de España y con la que usted piensa ganar un pastizal con un reparto de los actores más taquilleros del cine español. Déjeme que me lo piense… ¿Antiespañol y comunista? Permítame que le diga una última frase; es usted un hipócrita.

“Hay tanta distancia de cómo se vive a cómo se debería vivir, que quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende antes su ruina que su preservación” Maquiavelo. El príncipe

Sergio Barajas Cruz